El RocÃo Chico congregó a unas 150.000 personas
Unas 150.000 personas se encontraron en la aldea de El RocÃo, en Almonte (Huelva), para celebrar el «RocÃo Chico», en el que la Hermandad Matriz renueva el voto de acción de gracia a la Virgen del RocÃo desde que los almonteños lo hicieran por primera vez en 1813. Además, la Hermandad Matriz anunció que el Obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, que celebró la EucaristÃa de la celebración, comunicó a los asistentes su partida hacia el Perú, a visitar los sacerdotes misioneros onubenses que trabajan en ese paÃs.
Estos dias han continuado los cultos del RocÃo Chico con la celebración de la solemne Función, en que la Hermandad Matriz renovó el voto de acción de gracias que formuló el pueblo de Almonte en 1813, para a continuación celebrar la procesión eucarÃstica por los alrededores del Santuario.
Tradición de antaño

Según la tradición, en 1813 un alto mando del ejército francés que habÃa tomado el pueblo se instaló en Almonte y estableció allà su cuartel general, desde el que amenazaba al pueblo con incendiarlo y pasar a sus habitantes a cuchillo.
Ante esta situación, un grupo de almonteños le mataron de un disparo a través del portón de su casa, un hecho que fue conocido por un mariscal francés que se encontraba en la vecina localidad de La Palma del Condado y que decidió arrasar el pueblo y matar a sus habitantes una vez que llegaran ochocientos infantes.
Los almonteños se encomendaron a la Virgen del RocÃo, que estaba en la Parroquia de Almonte, para que les protegiera y, según cuenta la leyenda, los infantes franceses nunca llegaron y simplemente se hizo prisionero al alcalde que fue liberado al dÃa siguiente.
Para reconocer la gratitud a la Virgen decidieron hacer un voto formal y expreso de pasar la madrugada del 19 de agosto de ese año y de todos los venideros en la Ermita de Nuestra Señora del RocÃo, cantando una solemne misa de acción de gracias.

